Para la mayoría de los sistemas industriales modernos, las tuberías modulares de aluminio suelen ser la mejor opción porque suministran aire limpio, son relativamente fáciles de instalar y permiten cambios flexibles en el diseño.
Se prefiere el acero inoxidable en aplicaciones exigentes, higiénicas o de alta pureza, como los entornos alimentarios, farmacéuticos y médicos.
El acero galvanizado sigue utilizándose en entornos difíciles donde el peso y la corrosión son menos críticos y los instaladores están familiarizados con los métodos tradicionales.